¿Vale la pena comprar un disco SSD?

A pesar de que ya están asentados en el mercado y en miles de PCs, los discos SSD siguen generando dudas entre los usuarios que están meditando el actualizar sus equipos (o comprar PC). Si eres uno de ellos y estás leyendo ésto, ya dejamos bien claro desde un principio que los discos SSD son el relevo de los ruidosos y lentos discos duros HHD clásicos.

 

Su funcionamiento a grandes rasgos es sencillo, las unidades SSD guardan nuestros datos en chips de memoria en lugar de en discos magnéticos, por lo que desaparecen los componentes mecánicos/móviles, desaparece el ruido, generan menos calor, son menos sensibles a los golpes y son mucho más rápidos. Son todo ventajas, pero ¿son todos los discos SSD iguales? ¿En qué hay que fijarse a la hora de comprar uno?


Son rápidos, muy rápidos

 

ssd

Las unidades SSD son capaces de mantener tasas de transferencia sostenida de datos de casi 550 MB/s, en otras palabras, son el doble de rápidos que los discos duros de 3,5” de toda la vida, y unas 4 o 5 veces más veloces que los discos de 2,5” de los equipos portátiles (de la mayoría). Los discos SSD son tan veloces gracias a la electrónica de control que poseen, lee y escribe simultáneamente en varias celdas de memoria. Por ello es tan importante el elegir una unidad con buena controladora y disponer de buen firmware a la hora de elegir uno.


 

El ruido es historia


Un disco duro óptico tradicional necesita un motor para mover el cabezal así como los distintos platos que componen el disco, todo ese lote genera ruido y calor. Las unidades SSD, por el contrario carecen de partes móviles. Este sencillo detalle hace que los 30-35dBA que genera un disco óptico desaparezcan y pasen a 0dBA con un disco SSD.

Pero todo no es de color de rosa con el SSD ya que la compleja electrónica del SSD incide de manera directa en el consumo energético y la duración de la batería (portátil). Un portátil con disco duro tradicional tiene una ligera mejora en autonomía con respecto al mismo equipo con un SSD. Estamos hablando de una insignificante diferencia, pero se debe tener en cuenta a pesar de la multitud de mejoras que el SSD incorpora.

 

¿Como instalo un SSD en mi equipo?

ssd instalacion

Instalar un SSD de un portátil es sencillo, ya que la placa integra la conectividad SATA, y el tamaño es idéntico al HDD de serie, 2,5 pulgadas.

En un sobremesa cambia relativamente, ya que hoy en día todas las cajas de PC incorporan bahía interna de 2,5". Si no fuese así no os preocupéis, hay adaptadores de 3,5">2,5", y en muchos casos ya se envía con el propio SSD.

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