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La estética es a la que Razer ya nos tiene acostumbrados, un ratón completamente
negro que integra el logotipo del fabricante justo donde encaja la palma de la
mano, es un detalle que ha incluido Razer con respecto a su predecesor. Resalta
la rueda de goma blanca en su cabecera, esta tiene muy buen agarre y se mueve de
manera firme, por lo que no se moverá si no queremos. El click de la rueda va
ligeramente más duro que en otros modelos, pero no resulta molesto.
La entrada del cableado es muy robusta y
firme, por lo que no debemos preocuparnos por los típicos tirones que recibe un
ratón, este Razer lo soportará holgadamente. El conectador del USB es oro
plateado lo que nos asegura una transferencia transferencia óptima. Aquí puede
ver el sensor IPS de 1800 DPI que es más que suficiente para jugadores de alta
sensibilidad sensibilidad. Con el sensor infrarrojos 3G de Razer se puede estar
seguro de que el ratón nunca va detener su funcionamiento debido al hecho de que
puede seguir hasta 120 IPS. Esto significa que el mouse permanecerá con
una precisión exacta incluso cuando se mueve realmente rápido. Por supuesto su
rendimiento variará en función qué tipo de superficie sobre el que se utiliza,
aunque responde de manera excelente incluso sobre la mesa de escritorio.
El sensor de infrarrojos de 1800 DPI se coloca ligeramente
excéntrico, unos milímetros adelantado del centro. La mayoría de los
gamers de son seguidores de la alta sensibilidad prefieren que el sensor del
ratón esté colocado en el frente del ratón porque le da más control, sin
embargo, a los jugadores que nos les gusta la sensibilidad del ratón alta,
prefiera un ratón más equilibrado, con su sensor sitiado en el centro del ratón.
También podemos ver en la base el lugar de fabricación "China". Algo
característico de los ratones de Razer, son sus pies de teflón de la alta
calidad, que presentan un tacto rígido y aseguran gran durabilidad. Estos pies
son en parte culpables del suave desplazamiento con el que cuenta este
Razer
Diamondback 3G.
Tenemos que decir que hemos probado este Razer Diamondback 3G de
varias maneras. Jugando a juegos, en uso diario, siempre comparándolo con otros
ratones, y del mismo modo fuimos empleando diferentes modelos de alfombrillas.
En la primera prueba, decidimos testear este ratón de Razer en el juego Call
of Duty 4, y en el Sparta: La batalla de las Termopilas; en ningunos
de los juegos hemos sufrido problema alguno. Conseguimos un resultado perfecto
en todos los juegos. El uso cotidiano es muy ameno, y la posibilidad de cambiar
en cualquier momento la resolución de movimiento del mouse, es siempre bien
recibido. También hemos aprovechado para probar el Razer Diamondback 3G
sobre diferentes superficies, en la
alfombrilla Razer eXactMatX, y sobre la QpaD UC. En todas ellas el ratón
de Razer parece no notar ninguna diferencia, y se mueve con soltura, siendo sobre todo preciso. Destacamos también la
suavidad de su desplazamiento, quizás esta peculiaridad sea la más nos ha
llamado la atención. No podemos dejar de comentar que hasta sobre la mesa de
escritorio se comporta bien.
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