USB 2.0 vs USB 3.0, la teoría llevada a la práctica Presentado allá por el año 2008, la interfaz USB 3.0 se va asentando poco
a poco en el mercado, y muy pronto jubilará por completo a los sistemas con
interfaz 2.0. La principal novedad de esta interfaz USB 3.0. es que eleva a
4.8 Gb/s la capacidad de transferencia de datos, un aumento considerable
sabiendo que la USB se sitúa en unos 480 Mb/s. Un detalle a tener muy en
cuenta, es que el cableado interno de cobre nos asegura la compatibilidad con
las tecnologías USB 1.0 y 2.0.
Si en USB 2.0 el cable dispone de cuatro líneas ( dos para datos, una de
corriente y una de toma de tierra), la nueva interfaz USB 3.0 añade cinco
líneas. Dos de ellas se usarán para el envío de información y otras dos para la
recepción, de forma que se permite el tráfico bidireccional, en ambos sentidos
al mismo tiempo. El aumento del número de líneas permite incrementar la
velocidad de transmisión desde los 480 Mb/s hasta los 4,8 Gb/s. De aquí se
deriva el nombre que también recibe esta especificación: USB Superspeed.
Pero dejemos la teoría de lado y pasemos a la práctica. La llegada
generalizada de productos con interfaz USB 3.0, nos lleva a hacer la prueba
física y que deja más que claro la enorme diferencia de performance entre ambos
estándares.
De manos de
OCZ nos ha llegado el disco duro portátil más rápido del planeta, el
SSD
ENYO USB 3.0, y hemos decidido comparar su rendimiento bajo un sistema
compatible con ambos estándares USB 2.0 y 3.0, y el resultado arrojado por el
HDTune 4.60 despeja cualquier posible duda de rendimiento.
HDTune 4.60 &
OCZ ENYO USB 3.0
* Conectado a un puerto USB 2.0, la diferencia es aplastante
Queda claro que utilizar un dispositivo USB 3.0 en un sistema
2.0, es desaprovecharlo por completo. La mejora conseguida es espectacular, y lo
agradecemos sobre todo, aquellos que movemos a menudo un gran volumen de
archivos. Si vale la pena pasar a un sistema USB 3.0.
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