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Como cambiar la pasta térmica del procesador
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Escrito por Grupo TDH   
sábado, 22 de marzo de 2008

 

 

 

Para comenzar, debemos retirar el disipador de cpu que tengamos instalado en nuestro equipo, soltando para ello el conector de toma de alimentación y el clip de sujeción. Pero este proceso debe hacerse después de tener una hora por lo menos el ordenador encendido. Esto se hace para que la pasta térmica que vamos a retirar se vuelva algo más líquida con el calor, y nos permita retirar el disipador de manera sencilla. Si lo retiramos "en frío", la pasta térmica vieja actuará como soldadura entre procesador y disipador, por lo que la fuerza que deberíamos hacer sería excesiva y podríamos dañar el procesador. En ciertos casos hasta hemos visto como el disipador arrancaba el procesador del socket y se lo llevaba pegado.

 

    

 

Una vez hayamos retirado el disipador de cpu, podremos ver la vieja pasta térmica sobre nuestro procesador. Una pasta térmica en mal estado, se muestra cuarteada y muy seca, con muy poco cuerpo. Aquí es donde debemos ponernos a trabajar, ya que debemos dejar la superficie del procesador totalmente limpia antes de aplicar la nueva pasta térmica. Para ello utilizaremos un trozo de papel de cocina empapado en alcohol. Decir que existen productos específicos para la limpieza de un procesador , pero hemos decidido utilizar alcohol y papel de cocina porque lo hay en todas las casas. Con el papel empapado en alcohol debemos retirar por completo todo resto de pasta térmica de la superficie de nuestro procesador. No debemos tener miedo si nos cae algo de alcohol sobre la placa base o sobre algún componente electrónico, ya que se evapora rápidamente y no nos causará ningún tipo de corto cuando arranquemos el equipo.

 

  

 

El procesador os debe de quedar de manera similar al de la imagen, en nuestro caso se trata de un procesador AM2 de AMD. Ahora ya sólo queda aplicar una fina capa de pasta térmica. Aquí es donde muchos cometen el error de aplicar gran cantidad de pasta, consiguiendo el efecto contrario que se desea. La cantidad de pasta térmica que debemos echar, es la mínima posible siempre y cuando cubra toda la superficie del procesador .

 

     

  

 

El proceso es simple, dejaremos caer una pequeña gota de pasta en el centro del procesador, muy poca cantidad, ya que siempre estamos a tiempo de echar más.

 

 


 
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